martes, 6 de junio de 2017

EL DELIRIO DEL “SHOW DE TRUMAN”: ¿REALIDAD O FICCIÓN? Aportaciones del cine a la comprensión del primer episodio psicótico


Colaboración de Gregorio Montero González

“Buenos días… y por si no volvemos a vernos: buenos días, buenas tardes y buenas noches”
-Jim Carrey

“Aceptamos la realidad del mundo que nos presentan”
Ed Harris

Es bien conocido el interés de muchos psiquiatras y psicólogos por la literatura y el cine. Más allá de una actividad de ocio con la que disfrutar, charlar con la pareja o los amigos, algunas películas han abierto interesantes puertas en el mundo de la salud mental. Y el Show de Truman (The Truman Show, 1998), es, sin duda, un hit de los más recientes a pesar de que cumplirá los 20 años en breve. Uno de esos filmes que trasciende no solo por ser original ydecididamente, una gran película, sino por sus posibles lecturas. Donde unos ven una crítica a los excesos del mundo cinematográfico, otros van más allá y encuentran paralelismos con la sociedad actual y la política. Sin embargo, la que nos interesa, es mucho más inquietante: la historia pudiera ser real. ¿Está la sociedad llena de personajes como Truman? ¿Y si el Show de Truman estuviera siendo retransmitido 24 horas al día, 7 días a la semana, para una audiencia planetaria?

Detrás de la realidad presentada en la película, se encuentra una ventana abierta al mundo de la mente y la psicosis. Particularmente, nos puede ayudar a entender las fases prodrómicas/iniciales de la psicosis y cómo se desarrollan las ideas delirantes. Ni siquiera el mismísimo Krestchmer en su obra El delirio sensitivo de referencia habría plasmado de una forma tan gráfica la construcción de las ideas delirantes.

Todo comienza en Nueva York, año 2008. Joel Gold, psiquiatra de la clínica Bellevue y su hermano, el filósofo Ian Gold, acuñan el término síndrome de Truman o delirio del Show de Truman (The Truman Show Delusion) tras identificar que algunos pacientes presentan un tipo especial de trastorno delirante, de tipo persecutorio y referencial en el que la persona se siente el centro de un reality show. Se trata de casos excepcionales, la mayoría hombres blancos y jóvenes, como aquel chico que trató de escalar la Estatua de la Libertad convencido de que arriba del todo encontraría a su novia del instituto y podría finalmente liberarse del “show”.

Publicaron estos hallazgos y han escrito un libro acerca de cómo la cultura moldea la locura, Suspicious Minds: How Culture Shapes Madness (Free Press, 2015). Uno de sus artículos científicos más recientes sobre este tema es The "Truman Show" delusion: psychosis in the global village, publicado en la revista Cognitive Neuropsychiatry en 2012

Sin embargo, no han sido los únicos especialistas en salud mental que han hecho referencia a este cuadro. De hecho, la primera publicación científica que hizo mención a este síndrome no fue de los hermanos Gold ni de la tierra donde se rodó la película. Cruzando el charco, Paolo Fusar-Poli y Oliver Howes (King´s College, Londres) publicaron en Inglaterra el primer caso en 2008, en una carta dirigida al British Journal of Psychiatry (‘Truman’ signs and vulnerability to psychosis). Lo denominaron también Truman Syndrome. Se trataba de un varón joven que presentaba clínica similar a la de Truman: extrañeza hacia el entorno, sensación de que el mundo no era real y de que las personas eran actores. Inicialmente no fue diagnosticado de un trastorno psicótico y entró a formar parte de lo que conocemos como “en riesgo de psicosis” (“at risk mental state”). Sin embargo, posteriormente se acentuaron las ideas delirantes megalomaníacas y persecutorias y los trastornos del pensamiento, llegando a estar convencido de que era el protagonista de una película en un mundo “fabricado”. Aunque posteriormente sería diagnosticado de esquizofrenia, los autores  explican que el mayor interés de esta entidad reside en los estados prodrómicos previos a la psicosis.

En su experiencia clínica, encuentran que muchos de los individuos que consultan en fases previas a la esquizofrenia presentan una clínica similar a la que Jim Carrey protagoniza en la película y que podría explicarse en tres pasos críticos:
1)     Percepción de que la realidad ordinaria ha cambiado y adquiere un nuevo significado, inquietante e inicialmente oculto. Jim Carrey realiza una soberbia interpretación de esta fase que no es más que la denominada trema por los autores clásicos como Klaus Conrad en La esquizofrenia incipiente. Sin duda, una fase marcada por el ceño fruncido al que nos tiene acostumbrados este gran actor.
(Jim Carrey mirando al cielo tras ver caer un extraño objeto “de la nada”)


2)     Posteriormente, el sujeto inicia los movimientos para buscar las respuestas y el sentido de esta nueva realidad,  las “explicaciones de Truman”. Nuevamente, Conrad se adelanta al filme. Seguiríamos en la fase de trema, en un momento en el que se producen las denominadas conductas sin sentido. Si recordáis la película, Truman se pasa media película haciendo literalmente “el loco” y vagabundeando, aunque aún no ha elaborado una explicación de lo que ocurre. Otros autores han denominado a esta fase o a este proceso “chequeo de realidad” (reality check), muestra de que el sujeto ha perdido la sensación de familiaridad con el mundo, que cada vez le resulta más extraño e inquietante. Una imagen vale más que mil palabras, y una actuación de Jim Carrey, más que mil imágenes.

(Truman parando un autobús para probar que tiene una especie de “nuevos poderes”)

                  
3)     La tercera y última fase que describen en este desarrollo del cuadro psicótico supone la eclosión de la psicosis, una miríada de fenómenos extraños en forma de tsunami: profunda alteración de la experiencia subjetiva y de la conciencia de uno mismo, fases de despersonalización y desrealización, pérdida de la fluidez en el sentido de la identidad, “desincorporación” con establecimiento de una nueva relación con el cuerpo físico (disembodiment) y distorsiones del torrente de la conciencia (stream of consciousness, hecho del que se han hecho eco también en otros ámbitos como el musical, y que por ejemplo da título a una de las canciones más famosas del grupo de rock progresivo Dream Theater). Se corresponde con las restantes fases descritas por Conrad: apofanía, anastrofé, apocalipsis y residuo.

La apofanía es la fase en la que se suceden fenómenos de percepción e interpretación delirante (fenómenos cotidianos adquieren un nuevo significado, usualmente muy poderoso, inquietante y dirigido hacia el sujeto). También se “descubren” patrones escondidos, que resultan incongruentes, ilógicos…De forma más reciente, este último fenómeno se ha definido como jumping to conclusions (“salto a las conclusiones”), definiendo gráficamente un proceso cognitivo anómalo por el cual, partiendo de hechos simples, se alcanzan conclusiones irracionales sin pasar por la cadena lógica de razonamiento y se sostienen con una rigidez propia únicamente del delirante. También en esta fase se producen las alucinaciones auditivas, sonorización del pensamiento, percepciones delirantes y fenómenos de influencia del pensamiento. Estaríamos hablando del primer episodio psicótico en toda su plenitud, la ruptura con la realidad externa e interna previa y la apertura hacia una nueva realidad.

Las restantes fases descritas por Conrad también aparecen en la película. Anastrofé, fase en la que se invierte el sentido de lo que sucede, dirigiéndose todo hacia el sujeto (auto referencialidad) y adquiriendo un carácter paranoide, persecutorio.

(En una de las imágenes más inquietantes de la película, Truman descubre que solo llueve encima de él…)


La siguiente fase, Apocalipsis, se caracteriza por una pérdida intensa de la energía, motivación y capacidad de disfrute del sujeto. Conrad lo explica como una consecuencia del barrido que ocasiona la eclosión de la psicosis, como un huracán que azota a la persona y a la conciencia que tiene de sí mismo y del mundo. Truman también pasa por este proceso en el filme.

Incluso la fase de residuo o encapsulamiento aparece durante unos minutos en la película, cuando Truman parece olvidar lo que ha ido “descubriendo” y vuelve aparentemente a su vida normal. Cosa que no dura mucho tiempo…
(Truman intenta salir del pueblo y es incapaz porque se suceden fenómenos extraños)


Un artículo más reciente, The Phenomenology and Neurobiology of Delusion Formation During Psychosis onset: Jaspers, Truman Symptoms, and Aberrant Salience, publicado en 2013 nada menos que en Schizophrenia Bulletin, expone las relaciones entre las descripciones de Jaspers y Conrad con el “Delirio del Show de Truman”, centrado en las fases iniciales de la psicosis y explicando la enormeimportancia de la saliencia en elorigen de lo que llamamos psicosis.

En definitiva, el “Delirio del Show de Truman” no es un nuevo diagnóstico, ni siquiera se trata de un paradigma tan novedoso a la vista de los autores clásicos que describieron cuadros con características muy similares, como Jaspers, Conrad y Kretschmer. La diferencia radica en el contenido (ser protagonista de un reality show). Se trata de una variante de los trastornos psicóticos ya conocidos, particularmente el trastorno por ideas delirantes (paranoia) y esquizofrenia paranoide. Sin embargo, por su valor gráfico y por tratarse probablemente de una de las películas que mejor escenifica las fases prodrómicas e iniciales de la psicosis, merece la pena una “revisita”, como dicen los anglosajones, y reservar un hueco para volver a disfrutar de esta gran película con esta nueva perspectiva, una perspectiva delirante… ¿O no?


Colaboración de Gregorio Montero González

10 comentarios:

  1. ¿Todas las personas afectadas por este delirio habian visto antes la película?

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    1. Buena pregunta idea21

      Realmente no se la respuesta. Tendria que ponerme en contacto con Gold y con Howes para poder responderte. En cualquier caso, la mayor parte de estos pacientes refieren la sensacion de ser el centro del mundo,que parece girar alrededor de ellos, la realidad pierde la familiaridad usual y perciben que la gente no se comporta con naturalidad (actores) o que incluso ellos mismos son actores con un guion que cumplir. Es el nexo comun. Una experiencia psicotica que por otra parte es corriente en muchos de nuestros pacientes y que incluso podemos experimentar en estados mentales alterados como aquellos de estres intenso (de nuevo la hipotesis de la saliencia aberrante a nivel mesolimbico y el papel de la amigdala). Aunque en estos casos seria probablemente mas correcto hablar de episodios disociativos.

      La idea de conectar la pelicula con los autores clasicos como Jaspers y sobre todo Conrad o Kretschmer, puede responder parcialmente la pregunta, dado que ellos reportaron casos de pacientes que vivian su propio Show de Truman...veinte o treinta años antes de que el filme se estrenara. Como dijo el gran genio Kraepelin, lo importante es el fenomeno en si y no el contenido, dado que este va evolucionando con el contexto social. Ahora ya tenemos los primeros pacientes que deliran con hackers y drones...Impresionante

      Lo interesante es que tanto a nivel cientifico como clinico, muchas personas con cuadros prodromicos (at risk state o ultra high risk) y los primeros episodios psicoticos experimentan las caracteristicas esenciales del Show de Truman sin llegar a referirse a el. Probablemente han visto la pelicula y se me ocurre que podria ser interesante preguntarles si su vivencia se parece a la de Truman...Aunque no tengo la respuesta para esto, creo que seria esperable que hicieran la lectura usual, la critica hacia los excesos del cine o hacia la corrupcion de la sociedad. Mucha gente (incluidos los propios especialistas en salud mental) no encuentra la lectura psicotica que encierra el filme, lo cual no deja de ser curioso. Otro dato sumamente curioso es que nuestros pacientes pueden referir vivir en su propio reality show e identificar luego como locura el delirio de otro paciente...Por esto mismo podrian ver que en la pelicula, Truman esta loco y paranoico...y no tener conciencia (al menos parcialmente) de que ellos mismos experimentan una realidad tanto o mas psicotica!!

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    2. Gregorio ha contestado genial a la duda que todos nos hacemos en estos pacientes. Este tipo de cuadro, de vivir en un show es, en mi humilde opinión, una adaptación cultural de la psicosis paranoide. Seguramente en el futuro, con otro tipo de ocio y situaciones culturales aparezcan nuevos cuadros ahora mismo impensables. Más que por ver la película, es por el tipo de contenidos de televisión en la sociedad actual.
      Un artículo muy interesante y muy docente. Me ha encantado

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  2. Muy buenas explicaciones. Ciertamente, nos damos cuenta de que todo lo que sabemos del mundo en el que vivimos depende de fuerzas que no solo son ajenas a nuestro control, sino que desconocemos su naturaleza. De modo que es racional hasta cierto punto que no podamos juzgar qué es fruto del azar o fruto de una intención malévola por parte de fuerzas ajenas cuyo poder ignoramos.

    De hecho, los pueblos primitivos desconocen el azar y todo suceso tiene para ellos una naturaleza intencional (animismo, brujería...)

    Y en Homero podemos ver cómo las vivencias de los personajes son decididas por los caprichos de los todopoderosos dioses. Solo los adivinos (Calcas, Casandra) pueden especular sobre sus intenciones y las causas de sus decisiones, pero los adivinos no son escuchados...

    ¿Un "hombre primitivo" que se siente acosado por la brujería podríamos decir que es un psicótico delirante?

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    1. Gracias Psiquiatraca por tus aportaciones. No sabemos que nos depara el futuro, estoy contigo con la influencia que ejercen los medios de comunicacion en los cuadros que atendemos. Sera interesante volver a charlar sobre esto dentro de 20 años...

      Pregunta interesante la que planteas Idea21. Actualmente seguimos asistiendo a personas con cuadros similares y no es necesario acudir a tribus primitivas. Pablo podra responderte mucho mejor. Entramos en el terreno de la salud mental transcultural. ¿Una colombiana que no duerme por la noche porque le echaron mal de ojo y nota presencias del mas alla es una paciente psicotica? ¿Un africano que siente en su cuerpo la ira de sus dioses esta delirando? Un tema complejo. Estos casos son reales de mi experiencia clinica. Muchas veces el criterio de idea extraña, ilogica pesa menos que la repercusion que tiene sobre la vida y transito de la persona. A veces contrastar con el resto de la poblacion de referencia te da la clave. Se me ocurre que si en una tribu x la mayor parte de los individuos albergan temores por determinado fenomeno, es probable que sea mas idiosincrasia cultural que patologia mental. O al menos entraria dentro del pensamiento magico que todo ser humano alberga y que es una fase necesaria del desarrollo cerebral durante la infancia

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    2. ¿Que opinais sobre la repercusion que tienen las ideas y pronosticos irracionales de los inversores acerca de los movimientos bursatiles de los mercados? Lo digo porque el cristianismo esta perdiendo creyentes a pasos agigantados mientras que la situacion inversa se da en la religion de la macroeconomia. La bolsa y el valor de las acciones se mantiene en gran medida por la creencia irracional depositada en que realmente valen lo que valen. Cuando se producen movimientos totalmente locos de venta o compra masiva de acciones en funcion de una idea paranoide o megalomaniaca, respectivamente...¿que opinarian las tribus primitivas acerca de nuestra conducta? El dia del Brexit el IBEX-35 sufrio las mayores perdidas de toda su historia. Una oleada de temor irracional se extendio entre gente que por lo demas suponemos que es racional o incluso muy racional. Y seguira pasando...¿Delirio masivo? ¿Arruinarse por seguir una idea irracional podria ser catalogado como delirio? ¿No dormir por la noche y estar cada minuto refrescando la cotizacion en bolsa de tus acciones pensando con total conviccion que tus acciones van a perder mucho es delirante? De nuevo, la importancia del sistema limbico...¿y algo mas?

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    3. Yo creo que la respuesta es bastante simple. Solo hay que echar un vistazo a la historia de la psiquiatría y del pensamiento occidental para saber cómo se convirtió al embrujado en loco. Son concepciones de la realidad distintas en las que las atribuciones causales son diferentes. Lo que no cambia es el antropomorfismo causal.

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  3. Me gusta tu comentario. Nos repugna el azar y el desconocimiento de causas en cualquier fenómeno. La costumbre de asignar una causa, aunque sea fantástica, a cualquier hecho es propia de nuestra especie.

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  4. Una prueba más del "conocimiento" o "sabiduría" intuitiva del "artista".
    No es el único caso en que un escritor o cineasta, logra describir de un modo extremadamente preciso cosas que la ciencia descubre -o ha descubierto- por otros caminos.
    Me ha llamado la atención en ese sentido, la descripción de "el padre" que hace John Le Carré en A perfect spy. Ni Henry Ey lo habría hecho mejor.

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  5. No conocia ese paralelismo Orbis Tertius. Interesante

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